viernes, febrero 11, 2011
miércoles, febrero 09, 2011
Nueva modalidad de robo

Eran las 17:24 del miércoles, Argentina le ganaba 1 a 0 a Portugal pero la pasaba mal, y entonces sonó el teléfono. Maldije a los inoportunos que no miran fútbol, pero atendí:
- ¿Hola?
- Buenas tardes. Con el señor Sergio Muzzio, por favor.
- Sí, él habla.
- Señor Muzzio, ante todo perdón por interrumpirle el partido...
- No hay problema - mentí, felicitando mentalmente al tipo por haber adivinado lo que yo estaba haciendo y por tener el tacto de pedir perdón. Creo que me cayó bien instantáneamente.
- Bien, señor Muzzio, queríamos avisarle que somos ladrones y estamos al otro lado de su puerta...¿sería tan amable de facilitarnos la entrada?
- ¿¿Quién habla??
- Ah, no. No es conveniente que yo le dé ese tipo de información, como usted comprenderá, pero le aseguro que no conoce a ninguno de los 3 y que no se trata de una broma. ¿Por qué no observa por la mirilla?
Con el pulso un tanto acelerado me acerqué a la mirilla y, efectivamente, había 3 tipos del otro lado. Uno, alto y flaco, tenía un celular en la oreja y, al escuchar mis movimientos, saludó con una inclinación de cabeza. Los otros eran un negro gigante y un gordito colorado y petiso. Me dio un miedo tremendo, pero tuve que reconocer que parecían amables. Tal vez el saludo del flaco me desubicó, y por eso no corté inmediatamente.
- ¿Qué quieren? Retírense inmediatamente o llamo a la policía.
- Señor Muzzio, déjeme explicarle: ésta es una nueva modalidad de robo, la llamamos "la sincera". Algunos querían ponerle "la amable" o "la educadita": habrá notado que tiene un poco de todo eso, pero nos pareció preponderantemente sincera. En pos de esa sinceridad, le aconsejo que haga lo que le digo y sobre todo que no llame a nadie. De lo contrario la semana que viene seguramente nos tendrá de nuevo por aquí, pero interpretando "la violenta" o directamente "el baño de sangre".
- Pero...
- Señor Muzzio, usted sabe cómo es ésto, deben haberle llegado al menos 20 cadenas de mails previniéndolo de cada "nueva modalidad". Hay listas de estas cosas en Internet, señor Muzzio.
- Sí...
- Y habrá notado asimismo que los robos no cesan, que los ladrones nos las ingeniamos para seguir choreando. Es que estamos un par de pasos adelante de la gilada. Sin ofender.
- ¿Y qué es lo que proponen? - pregunté, ya medio convencido.
- Bueno, verá. Usted es el primero que achacamos con "la sincera". Sepa que todo atraco implica mucho trabajo y que siempre hay un riesgo. El objetivo de "la sincera" es minimizar ambos: menos laburo y menos riesgo. Nosotros no inventamos ni actuamos ninguna historia y usted colabora tranquilamente y ni se le ocurre resistirse o manotear algún arma escondida. Y como atención especial, por ser el primero, esperamos a que termine el partido antes de vaciarle la casa.
- ¿Y van a esperar ahí afuera? - dije yo increíblemente.
- No sé...¿tiene café?
Yo tenía café, y nobleza obliga: los tipos eran sinceros y amables y yo no quería mentirles, y la verdad es que "el baño de sangre" me había causado mucha impresión. Los hice pasar, nos acomodamos los 4 en el futón y sufrimos a Cristiano Ronaldo y su troupe hasta el último minuto. Nos abrazamos cuando La Pulga metió el penal: incluso el petisito me dio un par de besos. Cuando terminó el partido me pidieron permiso y se pusieron a trabajar en serio.
Antes de irse, ya con la casa vacía y conmigo en calzoncillos, me recomendaron que haga dieta y que cambie en forma urgente mi vestuario de ropa interior. Evidentemente, "la sincera" puede ser una modalidad mucho más cruel de lo que aparenta, así que ojito.
Para Mariel,
que me avisa todas estas cosas
miércoles, febrero 02, 2011
Oblogo-Speedy-Muzzio

La inquieta gente de Oblogo abrió hace muy poquito un site nuevo, en un proyecto conjunto con Speedy, y con la misma filosofía de divulgar material obtenido de blogs. Como todo buen proyecto tiene algún punto débil, han incorporado un relato mío. Véanlo antes de que se aviven y lo saquen.
Muchas gracias a los chicos de Oblogo, como siempre.
martes, febrero 01, 2011
Atenção, por favor
Carabelas "El Negro" anuncia el inminente arribo de su nave "Serginho I" al puerto de Santa María de los Buenos Ayres.
El capitán fiscalizará el correcto desembarco del pelado Muzzio, y luego procederá a sortear sus calzas amarelas entre los concurrentes a la recepción.
Muito obrigado.
miércoles, enero 05, 2011
Parte médico
Mostraba señales de fatiga desde octubre, casi no hablaba, de manera que consideramos oportuno ponerlo en coma farmacológico, trasladarlo de urgencia a una clínica en Brasil, y no joderlo mucho hasta Febrero.
Cabe la posibilidad de que fenezca, pero la consideramos remotísima.
Muchas gracias.
martes, diciembre 14, 2010
El primer culebrón de la historia

Regreso de tanda publicitaria: sobre un fondo de cielo apenas nublado se lee el título de la telenovela mientras suena el estribillo de la cortina musical cantada a los gritos por Ricardo Montaner. Se trata de “Muchísimo más allá del horizonte”, con Grecia Colmenares como la virgen María y Osvaldo Laport en el papel de Jesús.
La cámara toma desde atrás a Laport, que está sentado a una mesa eminentemente humilde. En primer plano, de frente, se ve la cara de Grecia Colmenares consternada. Voz de Grecia en off:
“Debo decírselo…¡No puedo callarlo más!”
Colmenares cierra los ojos con fuerza mientras hace que no varias veces con la cabeza. Debe interpretarse como que no puede callarlo más.
Gira y penetra en la habitación.
- Madre…
- Jesús, siéntate – dice Grecia Colmenares - debo hablar contigo.
Laport advierte la turbación de Colmenares y deja de sonreír. Dice mientras se sienta:
- Te escucho.
- No sé cómo decirte esto, Jesús.
- Seguramente lo harás con infinita delicadeza…
- ¡José no es tu verdadero padre! ¡Jamás me tocó un pelo! Es más…¡¡¡todavía soy virgen!!!
- Ah, bueno…
- ¡¡Es la verdad!! Jesús…hijo mío…¡Perdóname!
- No, todo bien – dice Laport con gesto confundido, mirando hacia abajo, como buscando una explicación en el piso de tierra - Me agarrás un poquito frío, pero todo bien. Sin embargo…
La cámara toma en primer plano la cara de Laport, que ahora tiene un gesto tenso. Ha desaparecido la mirada dulce y la boca, que tiembla ligeramente, tiene un rictus amargo y casi amenazante.
- Sin embargo, me has dado sólo la mitad de la noticia…
- Bueno… - intenta disculparse Grecia. – Es bastante complicado…
- Madre…¿quién es mi verdadero padre? Habla, por Dios...
- Bueno, justamente, jeje…
- ¡Dímelo, por favor! ¡No me hagas cargar con esta cruz!
- ¡No llames a la desgracia!
- ¡Dímelo!
- Está bien… - dice Grecia, resignada.
- Pero esta vez, sí, hazlo con delicadeza.
- OK. Tu padre…¡eres tú!
- Meee cago…¿Quién escribe esto, che?
Nueva pausa publicitaria, Montaner aúlla como nunca, se presiente un final de capítulo increíble.
lunes, noviembre 01, 2010
Entreteniendo a papá
lunes, octubre 04, 2010
Así se construyeron las pirámides
domingo, septiembre 26, 2010
Mi madre lavaba dinero
No es algo de lo que me enorgullezca, ni es que haga apología de un delito, pero, que yo recuerde, mi madre siempre lavó dinero, y nosotros, aún sin intención y amparados por la minoridad, fuimos cómplices y actores necesarios en concurso real agravado por el vínculo (creo).
Nuestra asociación ilícita funcionaba de la siguiente forma: mi hermano y yo, inexorablemente, dejábamos siempre algunos billetes de escasa denominación olvidados en los bolsillos de los vaqueros o de las camisas, y mi vieja siempre los lavaba en el Drean semiautomático.
Aunque sea por vagos y desbolados, éramos una eficiente célula criminal que operó durante muchos años en un rincón de Villa Adelina del que omitiré la dirección exacta porque el Drean sigue ahí, se lo dejamos a la familia que compró la casa.
Y bien sabe Stephen King que los objetos empleados para hacer el Mal pueden conservar sus propiedades maléficas y atraer nuevas víctimas inocentes que los manipulen.
Es decir: supongamos que no es tan extraño que mi hermano y yo dejáramos unos billetes en los Levi's, pero que mi vieja religiosamente los hiciera pasar por el programa 4 (con suavizante incluido), eso ya es medio sospechoso...
Como sea, nuestra labor al margen de la ley se cumplió sin sobresaltos durante años, sin una fisura en la Banda del Drean, hasta el día que mamá decidió unilateralmente diversificar el negocio y le lavó a mi hermano un par de naipes pornográficos que se ve que él apreciaba mucho.
No digo que finalizáramos completamente la limpieza ocasional de divisas, pero ya mi hermano se había convertido en un soplón insoportable, que revisaba sus bolsillos a conciencia antes de entregar la ropa, y eso le sacó casi toda la adrenalina a los lavados de mamá.
viernes, septiembre 17, 2010
Trámites

Deje de protestar, señor. Entienda de una vez que un trámite es un ritual, una ceremonia, algo importante: usted deja de estar en un estado para estar en otro, cualesquiera sean esos estados y dependiendo del trámite, por supuesto.
Pero no es algo banal, baladí: un trámite es un trámite, y tiene que llevarse a cabo de acuerdo con ciertas normas preestablecidas.
Y lleva su tiempo, cómo no.
Ustedes los carapálidas no entienden mucho de estas cosas, pero nosotros sabemos desde siempre que un trámite implica preparativos, implica que determinados augurios deben observarse y que no siempre es propicio realizar el trámite. A veces los dioses determinan que no puede hacerse ese día, y hay que acatar calladito la boca y esperar un tiempo sin hacer ningún escándalo.
¿Qué libro de quejas, señor? ¿Qué funcionario responsable? Si a ustedes les gusta desafiar a los Poderosos...problema suyo, señor.
Así les irá después...
¿Dice que un trámite le vino "malparido"? ¿Dice que la burocracia, que la ineficiencia, que los ñoquis de la Municipalidad...? Usted no sabe de lo que habla, señor.
Usted fue a hacer un trámite sin meditar en lo trascendental del hecho, si me permite que se lo diga. Usted no entiende que no es lo mismo estar inscripto en Rentas que no estarlo, señor. Usted se quiere cagar en los dioses y los dioses harán lo propio, por supuesto.
O, pongalé, usted cree que es lo mismo tener carnet de conductor que no tenerlo.
Y está tan equivocado, señor...
¿Cómo explicarle?
Sin registro usted no existe, señor, usted no ha sido aceptado por los Poderes Que Gobiernan al Mundo (el mundo de los Caminos, en este caso), usted es un aspirante que veremos si cumple los requisitos, pero de ninguna manera puede considerarse como uno de nosotros, como parte de la comunidad: usted es casi un sorete, digamos.
Para cambiar ese estado, usted tiene que hacer el Trámite, ¿entiende, señor?
Y si usted le falta algo, usted no es Digno de hacerlo.
Y listo.
No es que "el cana se olvidó de ponerme el domicilio en la denuncia, se olvidó".
No.
Lo que pasa es que usted no cumple los requisitos, señor. No supera la prueba, no es agradable a los Dioses, no es apto para cambiar de estado, no es su momento propicio, señor.
Los ritos son sagrados, y deben cumplirse con exactitud.
Deje de amenazar funcionarios, señor. Deje de increpar Sacerdotes y de golpear el vidrio, deje de soliviantar al resto de los aspirantes de la larguísima cola, y sobre todo déjeme terminar el cafecito, que en realidad también es una infusión sagrada, pero ahora no tengo ni ganas de explicárselo.
Que pase el que sigue...
Escrito el 17 de septiembre de 2.010, día en que no pude sacar mi carnet de conductor porque un cana se olvidó de ponerme el domicilio. Que los Dioses se encarguen de castigarlo.
sábado, septiembre 04, 2010
Sobre las dictaduras

jueves, septiembre 02, 2010
Historia de la fealdad

Pueden consultar la reseña y el precio donde lo compré, en Cúspide.
Lo vendo porque no me enganchó y es un libro caro, así que prefiero recuperar algo y comprarme otro, y no dejarme éste de adorno.
Va de regalo "La timidez y otras cosas" autografiado y una Oblogo 42, con la cara del que suscribe en página 5.
Si a alguien le interesa, por favor me escribe a:
sergiommuzzio@hotmail.com
Te digo: "La timidez..." solito ya te justifica la inversión.
(Perdón, Eco, eco, eco...)


