miércoles, enero 05, 2011

Parte médico



Este blog permanecerá en estado catatónico hasta el primero de Febrero. Es probable que entretanto tenga algún espasmo, un reflejo, pero de ninguna manera deberán interpretarse como signos de reactivación.

Mostraba señales de fatiga desde octubre, casi no hablaba, de manera que consideramos oportuno ponerlo en coma farmacológico, trasladarlo de urgencia a una clínica en Brasil, y no joderlo mucho hasta Febrero.

Cabe la posibilidad de que fenezca, pero la consideramos remotísima.
Habrá que aguantarlo a la vuelta.

Muchas gracias.

martes, diciembre 14, 2010

El primer culebrón de la historia




Regreso de tanda publicitaria: sobre un fondo de cielo apenas nublado se lee el título de la telenovela mientras suena el estribillo de la cortina musical cantada a los gritos por Ricardo Montaner. Se trata de “Muchísimo más allá del horizonte”, con Grecia Colmenares como la virgen María y Osvaldo Laport en el papel de Jesús.

La cámara toma desde atrás a Laport, que está sentado a una mesa eminentemente humilde. En primer plano, de frente, se ve la cara de Grecia Colmenares consternada. Voz de Grecia en off:
“Debo decírselo…¡No puedo callarlo más!”

Colmenares cierra los ojos con fuerza mientras hace que no varias veces con la cabeza. Debe interpretarse como que no puede callarlo más.
Gira y penetra en la habitación.
Laport escucha los pasos sutiles y vuelve la cabeza. Se incorpora y saluda con una inclinación respetuosa y una sonrisa de amor filial.

- Madre…
- Jesús, siéntate – dice Grecia Colmenares - debo hablar contigo.

Laport advierte la turbación de Colmenares y deja de sonreír. Dice mientras se sienta:

- Te escucho.
- No sé cómo decirte esto, Jesús.
- Seguramente lo harás con infinita delicadeza…
- ¡José no es tu verdadero padre! ¡Jamás me tocó un pelo! Es más…¡¡¡todavía soy virgen!!!
- Ah, bueno
- ¡¡Es la verdad!! Jesús…hijo mío…¡Perdóname!
- No, todo bien – dice Laport con gesto confundido, mirando hacia abajo, como buscando una explicación en el piso de tierra - Me agarrás un poquito frío, pero todo bien. Sin embargo…

La cámara toma en primer plano la cara de Laport, que ahora tiene un gesto tenso. Ha desaparecido la mirada dulce y la boca, que tiembla ligeramente, tiene un rictus amargo y casi amenazante.

- Sin embargo, me has dado sólo la mitad de la noticia…
- Bueno… - intenta disculparse Grecia. – Es bastante complicado…
- Madre…¿quién es mi verdadero padre? Habla, por Dios...
- Bueno, justamente, jeje…
- ¡Dímelo, por favor! ¡No me hagas cargar con esta cruz!
- ¡No llames a la desgracia!
- ¡Dímelo!
- Está bien… - dice Grecia, resignada.
- Pero esta vez, sí, hazlo con delicadeza.
- OK. Tu padre…¡eres tú!
- Meee cago…¿Quién escribe esto, che?

Nueva pausa publicitaria, Montaner aúlla como nunca, se presiente un final de capítulo increíble.
Literalmente.

lunes, noviembre 01, 2010

Entreteniendo a papá

Entretener a papá es un problema.

Está solito, está grande, está medio choto, y yo no quiero que se me venga abajo, pobre papá, porque se me aburre mucho el viejo. Tiene tanto tiempo al pedo, se pone a pensar en Salgareda Vecchia, el pueblo de él, o en cosas tristes, en mi vieja...a veces se me pone a llorar...Hay que bancarlo, por supuesto, hay que mantenerlo entretenido, hacerlo hacer mandados, cualquier cosa. Boludeces para que se entretenga mi viejito querido.


Él era jardinero, pero cosas de jardín no te quiere hacer, está repodrido de las plantas. A mí me vendría bárbaro porque en casa ninguno quiere cuidar el jardín, y un jardinero te arranca la cabeza. Me podría ayudar mi viejo, la verdad, con todo lo que uno hace por él...

Pero el viejo no te toca un rastrillo, se emperró con eso, y hay que entenderlo, hay que tenerle paciencia y entonces darle otras cositas, pobre.

Algo que lo haga sentir útil, ¿no?, como para que no se tire al abandono ni le vengan ideas tristes. "Ah, ¿no querés hacer el jardín? Enseguida te lo soluciono", me acuerdo que pensé.


Lo bueno es que es obediente, y bastante hábil: vos le das un par de indicaciones y todavía algo te entiende y más o menos te lo hace. No te va a hacer un gran laburo, pero te saca del apuro.

Y uno se alegra, ¿no?, de poder entretenerlo a papá y hacerle más llevadera la vejez, pobre papá.


Eso sí: tenés que cagarlo a pedos. Como a los chicos, exactamente, porque si no, no te da bola. Tenés que ser firme igual que con los pibes, pensar igual que con los pibes que es por su bien, y no aflojarle porque si no se te desbanda, se te tira al abandono, y yo eso no lo voy a permitir. Que papá no se me tire nunca al abandono, le digo siempre a la Gorda, y ella piensa igual y también le da cosas para que papá le haga, y también lo caga a pedos.

Y algunos vecinos también: macanudos, los vecinos, comprensivos. Le buscan cositas para hacer.

Y lo recagan a pedos.


Papá resultó ser buen albañil y se da mucha maña con la electricidad y la pintura. Me conmueve tanto verlo activo, ver que no se tira al abandono, y uno se siente tan bien de ayudarlo, ¿no?, de hacer todo ésto por él.

A veces siento un poco de culpa por retarlo o por dejarlo sin comer, pero la Gorda me dice que es por su bien, para que no se tire al abandono, y entonces voy y le anoto 3 o 4 cosas en la lista de papá. Lo de la lista fue una idea de la más chiquita. Cuando vimos que papá tenía posibilidades, armamos una listita de las cosas más necesarias. Tampoco es cuestión de hacerlo entretener al pedo, ¿no?

De paso, que haga cosas que sirvan.


Le respetamos lo del jardín. De eso ahora nos ocupamos nosotros.

Todo el resto se lo damos a papá para que se entretenga, para que no se tire al abandono. Entre nosotros y los vecinos, papá ya tiene una lista como para 3 años de entretenimiento, 3 años más sin tirarse al abandono.


Lo que no terminamos de entender es por qué no se lo ve más contento. Está muy bronceado (muy) y bajó de peso (mucho), está hecho un galán y según el médico, de salud todavía está bastante bien, y del jardincito nos ocupamos nosotros, pero igual no se lo ve más alegre, al contrario.

A veces nos mira como con odio.


Qué cosa terrible es la vejez, pobre papá.

Menos mal que nos tiene a nosotros para entretenerlo.







lunes, octubre 04, 2010

Así se construyeron las pirámides

Los videos muestran la interesantísima teoría de Joseph Davidovits acerca de cómo pudieron construirse las pirámides, por suerte muy cerca de una explicación científica y muy alejada de los dioses y extraterrestres de Von Daniken (y además nos enteramos de que Imhotep no era el pelado jodido que mostraban en La momia. Grande, Imhotep, tres veces grande)






domingo, septiembre 26, 2010

Mi madre lavaba dinero



No es algo de lo que me enorgullezca, ni es que haga apología de un delito, pero, que yo recuerde, mi madre siempre lavó dinero, y nosotros, aún sin intención y amparados por la minoridad, fuimos cómplices y actores necesarios en concurso real agravado por el vínculo (creo).

Nuestra asociación ilícita funcionaba de la siguiente forma: mi hermano y yo, inexorablemente, dejábamos siempre algunos billetes de escasa denominación olvidados en los bolsillos de los vaqueros o de las camisas, y mi vieja siempre los lavaba en el Drean semiautomático.

Aunque sea por vagos y desbolados, éramos una eficiente célula criminal que operó durante muchos años en un rincón de Villa Adelina del que omitiré la dirección exacta porque el Drean sigue ahí, se lo dejamos a la familia que compró la casa.

Y bien sabe Stephen King que los objetos empleados para hacer el Mal pueden conservar sus propiedades maléficas y atraer nuevas víctimas inocentes que los manipulen.
Atención: no niego nuestro accionar delictivo ni pretendo salvaguardar el buen nombre de mi madre, pero convengamos que tal vez el lavarropas tenía algo que ver.

Es decir: supongamos que no es tan extraño que mi hermano y yo dejáramos unos billetes en los Levi's, pero que mi vieja religiosamente los hiciera pasar por el programa 4 (con suavizante incluido), eso ya es medio sospechoso...

Como sea, nuestra labor al margen de la ley se cumplió sin sobresaltos durante años, sin una fisura en la Banda del Drean, hasta el día que mamá decidió unilateralmente diversificar el negocio y le lavó a mi hermano un par de naipes pornográficos que se ve que él apreciaba mucho.

No digo que finalizáramos completamente la limpieza ocasional de divisas, pero ya mi hermano se había convertido en un soplón insoportable, que revisaba sus bolsillos a conciencia antes de entregar la ropa, y eso le sacó casi toda la adrenalina a los lavados de mamá.

viernes, septiembre 17, 2010

Trámites


Deje de protestar, señor. Entienda de una vez que un trámite es un ritual, una ceremonia, algo importante: usted deja de estar en un estado para estar en otro, cualesquiera sean esos estados y dependiendo del trámite, por supuesto.
Pero no es algo banal, baladí: un trámite es un trámite, y tiene que llevarse a cabo de acuerdo con ciertas normas preestablecidas.
Y lleva su tiempo, cómo no.

Ustedes los carapálidas no entienden mucho de estas cosas, pero nosotros sabemos desde siempre que un trámite implica preparativos, implica que determinados augurios deben observarse y que no siempre es propicio realizar el trámite. A veces los dioses determinan que no puede hacerse ese día, y hay que acatar calladito la boca y esperar un tiempo sin hacer ningún escándalo.
¿Qué libro de quejas, señor? ¿Qué funcionario responsable? Si a ustedes les gusta desafiar a los Poderosos...problema suyo, señor.
Así les irá después...

¿Dice que un trámite le vino "malparido"? ¿Dice que la burocracia, que la ineficiencia, que los ñoquis de la Municipalidad...? Usted no sabe de lo que habla, señor.
Usted fue a hacer un trámite sin meditar en lo trascendental del hecho, si me permite que se lo diga. Usted no entiende que no es lo mismo estar inscripto en Rentas que no estarlo, señor. Usted se quiere cagar en los dioses y los dioses harán lo propio, por supuesto.

O, pongalé, usted cree que es lo mismo tener carnet de conductor que no tenerlo.
Y está tan equivocado, señor...
¿Cómo explicarle?
Sin registro usted no existe, señor, usted no ha sido aceptado por los Poderes Que Gobiernan al Mundo (el mundo de los Caminos, en este caso), usted es un aspirante que veremos si cumple los requisitos, pero de ninguna manera puede considerarse como uno de nosotros, como parte de la comunidad: usted es casi un sorete, digamos.

Para cambiar ese estado, usted tiene que hacer el Trámite, ¿entiende, señor?

Y si usted le falta algo, usted no es Digno de hacerlo.
Y listo.

No es que "el cana se olvidó de ponerme el domicilio en la denuncia, se olvidó".
No.
Lo que pasa es que usted no cumple los requisitos, señor. No supera la prueba, no es agradable a los Dioses, no es apto para cambiar de estado, no es su momento propicio, señor.
Los ritos son sagrados, y deben cumplirse con exactitud.

Deje de amenazar funcionarios, señor. Deje de increpar Sacerdotes y de golpear el vidrio, deje de soliviantar al resto de los aspirantes de la larguísima cola, y sobre todo déjeme terminar el cafecito, que en realidad también es una infusión sagrada, pero ahora no tengo ni ganas de explicárselo.

Que pase el que sigue...




Escrito el 17 de septiembre de 2.010, día en que no pude sacar mi carnet de conductor porque un cana se olvidó de ponerme el domicilio. Que los Dioses se encarguen de castigarlo.




sábado, septiembre 04, 2010

Sobre las dictaduras


(Reflexiones del emperador Claudio, luego de la ejecución de su esposa Mesalina)

Sentado en los jardines de Lúculo, sin nadie cerca y con una larga tira de papel en las rodillas y una pluma en la mano, comencé a escribir. Mis pensamientos se ordenaban, quién sabe por qué, en grupos afines de tres, como los "tercetos" de los druidas británicos:

Amo la libertad, detesto la tiranía.
Siempre he sido un romano patriota.
El genio romano es republicano.

Ahora soy, paradójicamente, Emperador.
Como tal ejerzo poderes monárquicos.
La República ha estado suspendida por tres generaciones.

Augusto instituyó este poder monárquico.
La República estaba desgarrada por guerras civiles.
Era sólo una medida de emergencia.

Augusto descubrió que no podía renunciar al Poder.
Mentalmente condené a Augusto por hipócrita.
Seguí siendo un republicano convencido.

Tiberio llegó a ser Emperador.
¿Temeroso de que algún enemigo ocupara el Poder?
Probablemente obligado por su madre Livia.

Durante su reinado viví en retiro.
Lo consideré un hipócrita sanguinario.
Seguí siendo un republicano convencido.

Calígula gobernaba como un déspota oriental.
Habría debido matar a Calígula.
En lugar de eso salvé el pellejo haciendo el papel de imbécil.

Casio Querea fue un romano patriota.
Violó su juramente, mató a Calígula.
Trato de restablecer la República.

La República no fue restablecida.
Por el contrario se designó un nuevo Emperador.
Ese Emperador era yo, Tiberio Claudio.

Hice ejecutar a Casio Querea.
Descubrí que no podía renunciar al Poder.
Me convertí en un segundo Augusto.

...

Fui ciego a las locuras y villanías de Mesalina.
En mi nombre derramó la sangre de hombres y mujeres inocentes.
La ignorancia no es justificación.

...

Mi principal defecto: he sido un buen Emperador.
Reparé las ruinas que mis predecesores habían provocado.
Reconcilié a Roma y al mundo con la monarquía.

Roma está destinada a inclinarse ante otro César.
Que sea loco, sanguinario, caprichoso, derrochador y libertino.
Que vuelva a demostrar la naturaleza de los reyes absolutos.



Robert Graves ("Claudio el dios y su esposa Mesalina")

jueves, septiembre 02, 2010

Historia de la fealdad


Vendo este libro de Umberto Eco, comprado hace una semana.
Está impecable, flamante, es tapa dura, papel estucado y tiene un millón de imágenes a color. Pido $ 200, más o menos (escucho ofertas)

Pueden consultar la reseña y el precio donde lo compré, en Cúspide.

Lo vendo porque no me enganchó y es un libro caro, así que prefiero recuperar algo y comprarme otro, y no dejarme éste de adorno.

Va de regalo "La timidez y otras cosas" autografiado y una Oblogo 42, con la cara del que suscribe en página 5.

Si a alguien le interesa, por favor me escribe a:
sergiommuzzio@hotmail.com

Te digo: "La timidez..." solito ya te justifica la inversión.
(Perdón, Eco, eco, eco...)

domingo, agosto 29, 2010

La verdadera Matrix


Leer “El gen egoísta” de Richard Dawkins puede ser una experiencia shockeante. Lo fue para mí, que soy un ateo evolucionista: me imagino lo que puede ser para un creyente, incluso para un creyente no demasiado ortodoxo o (digamos) para un más o menos creyente.

Me imagino lo que puede ser, simplemente, para un joven recién enamorado…

Porque Dawkins (profesor de etología de Oxford, teórico evolutivo, divulgador científico al nivel del gran Carl Sagan) plantea crudamente lo siguiente: somos solamente máquinas de supervivencia de los genes que nos forman.

Y si bien uno está hecho a la idea de que somos animales, de que tenemos antepasados en común con los grandes primates, de que somos primos de las ballenas y hasta polvo de estrellas (hasta acá todo lindo, como una gran familia amorosa), que te digan en la cara que sos una especie de robot preprogramado para asegurar la vida de unos genes que hace poco ni sabías que existían, es bastante fuerte.

Es como si Dawkins fuera el Morpheus de "Matrix", y uno empezara a dudar de la pastilla que se tomó

Advierte RD en el comienzo: “En la actualidad, la teoría de la evolución está tan sujeta a dudas como la teoría de que la Tierra gira alrededor del Sol, pero las implicaciones totales de la revolución de Darwin no han sido comprendidas, todavía, en toda su amplitud. La filosofía y las materias conocidas como Humanidades todavía son enseñadas como si Darwin nunca hubiera existido.
No hay duda de que esta situación será modificada con el tiempo”

Dos nociones revolucionarias tiene el libro: la primera, que la teoría de la evolución y sus mecanismos pueden aplicarse al origen de la vida (aunque no haya sido abordado directamente por Darwin en su momento), y la segunda…que por el mismo camino es posible explicar absolutamente todos los comportamientos animales, el nuestro inclusive. Y que todos los comportamientos están apuntados a la supervivencia de los genes, a la transmisión ciega de esos genes a una próxima generación, a un fin egoísta de persistencia y supremacía de la manera que sea posible.

A tales efectos (y no a otros), los genes construyen sus máquinas de supervivencia, perfeccionándolas, dotándolas de nuevas y mejores herramientas, haciéndolas trabajar en conjunto, redefiniendo la vieja receta ancestral de hacer copias de sí mismos: “En realidad, una molécula que hace copias de sí misma no es tan difícil de imaginar, y sólo tuvo que surgir una vez en el caldo primitivo…”

El libro explica cómo la evolución beneficiaría variedades con alto nivel de longevidad-fecundidad-fidelidad de replicación. Explica cómo llego el momento en que el caldo nutritivo se hizo un recurso escaso y precioso, y cómo debieron comenzar a competir esos replicadores, es decir, a comerse unos a otros y a mejorar esos procesos...con consecuencias inimaginables.

“En cuatro mil millones de años, ¿cuál sería el destino de los antiguos replicadores? No murieron, porque son maestros en el arte de la supervivencia. Pero no se les debe buscar flotando libremente en el mar; ellos renunciaron a esa desenvuelta libertad hace mucho tiempo. Ahora, abundan en grandes colonias, a salvo dentro de gigantescos y lerdos robots, encerrados y protegidos del mundo exterior, comunicándose con él por medio de rutas tortuosas, manipulándolo por control remoto.

Se encuentran en ti y en mí; ellos nos crearon, cuerpo y mente; y su preservación es la razón última de nuestra existencia. Aquellos replicadores han recorrido un largo camino. Ahora se les conoce con el término de genes, y nosotros somos sus máquinas de supervivencia”

viernes, agosto 20, 2010

Futuro ídolo

Me gustan los covers, se encuentran algunas versiones lindas (y por supuesto inéditas) aunque en general hay que escucharlos con una buena dosis de ternura y tolerancia a mano, y disimular los fallos.

No es el caso del monstruito éste:

Investigando ganadores

Bíblico VI

Dios creó a un hombre y luego a una mujer y les prohibió comer la fruta del árbol de la sabiduría. Crecieron, ese primer hombre y esa primera mujer, ignorantes y obedientes, sin percatarse el uno de la desnudez del otro y tampoco de la propia. Y llegaron a viejos sin tener ni un hijo, ni un sexo y fue por eso que la especie no prosperó.Entonces Dios se vio obligado a crear dos nuevos ejemplares. Esta vez tuvo la precaución de hacerlos más sabios y por suerte mucho más desobedientes.

Del blog de Darío Kullock, ganador del Premio Oblogo-Hipotecario por "Clandestina" (pág. 4).

miércoles, agosto 18, 2010

El "insonoro" de Leonardo



De los innumerables proyectos que pergeñó Da Vinci, uno de los menos conocidos es el del "Excusado Papal sin ruidos", más conocido como el "Insonoro".
Los motivos de este desconocimiento quedarán claramente expuestos a continuación.

El curioso artefacto le fue encargado a Leonardo por el Papa León X, miembro de la poderosa familia de los Médicis. Leonardo había entrado al servicio del Papa en 1513, pero en aquellos momentos Rafael y Miguel Angel obtenían los mejores encargos del Vaticano.

Leonardo no recibió más que encargos modestos y parece que no participó ni en la construcción de las numerosas fortalezas romanas ni en el embellecimiento de la capital.

«Los Médici me han creado, los Médici me han destruido»
, escribió Leonardo, sin duda para subrayar las decepciones de su estancia en Roma. Pensó que nunca se le dejaría mostrar su capacidad con la realización de un encargo importante.

No es de extrañar que, a pesar de lo estrafalario del pedido, Leonardo haya dedicado toda su capacidad inventiva y su sapiencia artesana a la confección del "Insonoro".

En efecto, cuando el Papa León X le explicó que "no era consecuente con la dignidad del Sumo Pontífice ejecutar esos ruidos vulgares, más propios de la canalla que del Representante de Dios sobre la Tierra", y que no sólo debían evitarse "hacia afuera", sino que tampoco el Papa debía oírlos "porque le distraen de sus siempre altísimos pensamientos", Leonardo supo que tenía un desafío y una oportunidad únicas.

Anota Da Vinci en su Cuaderno XXVII, poco antes de comenzar el proyecto: "Sería tan simple complacer a Su Santidad si se tratase solamente de evitar que los ruidos se oyesen desde afuera...bastaría con aislar acústicamente la Cámara, revestirla apropiadamente, sellarla, y la operación sería finnita. Pero ésto...
A priori el pedido del Papa reviste dificultades invencibles: desaparecer los rugidos intestinales, soslayar los abominables gases, neutralizar la cantata de los esfínteres, acallar el inexorable y húmedo derrotero de sólidos y líquidos para que ni siquiera el Papa los oiga...
Sin embargo, de lograr semejante hazaña vislumbro un porvenir venturoso, y confío en poder lograrlo. Poseo los suficientes conocimientos anatómicos, los ingenieriles y hasta los meramente arquitectónicos para lograr que su Santidad haga sus necesidades con el mismo talante etéreo con que dispersa el incienso..."

Lamentablemente para Leonardo, el proyecto fue un rotundo fracaso.

En la mañana del 15 de Agosto de 1514, el Papa León X preside una Junta con los artíffices Rafael, Leonardo y Miguel Angel. Se discute el secado de la Laguna Pontina, perteneciente al importantísimo duque Juliano II de Médicis, también presente en la reunión. Numerosos cardenales y obispos ofician de secretarios y acarrean los planos y actas que los Maeses discuten acaloradamente. Su Santidad asiste a la junta con mal disimulada indiferencia. Poco le importa la Laguna, aunque el proyecto es de suma importancia. Trascendental.
Impostergable.

Pero la noche anterior el Papa ha cenado con Leonardo y sabe que el "Insonoro", su proyecto personal, está casi finalizado. "Sólo faltan algunos detalles", había dicho Leonardo.
La buena noticia acrecentó el por lo general frugal apetito del Pontífice, que dio cuenta de tres raciones de bacalao a la piamontesa, abundantes alubias y habas y una generosa provisión de su postre favorito: Cappezzoli di Venere (Pezones de Venus), una mezcla explosiva de castañas con cognac.

De pronto, algo nubla el apacible semblante de Su Santidad: un conocido temblor, seguido de una dolorosa contracción de sus intestinos le transforma la sonrisa en un rictus. León X comprende sin sombra de duda que necesita mover el vientre con urgencia, y que lo que se avecina tendrá dimensiones apocalípticas.

Se le escapa un gemido, y tal vez algo más.

Alza una ceja interrogante el duque Julianno, se acerca solícito el Cardenal Bertoglio, detiene su exposición Michelángelo Buonarroti. Todos miran expectantes al Santo Padre.
León X sabe que no puede detener la reunión, y una súbita inspiración lo tranquiliza: ordena a Leonardo que le acerque el "Insonoro".
No abandonará el recinto, continuará la reunión mientras la nueva maravilla de Da Vinci entra en funciones.

Duda Leonardo, pero sabe que no puede negarse: los miradas de Rafael y de Miguel Angel, socarronas, lo trastornan. Y sin embargo, el artefacto no fue probado nunca...
Alza al Papa un dedo acuciante:
- Maese, súbito, per pietá.

Corre Leonardo hasta su taller, casi está volviendo antes de haberse ido, vuela el genio por los sagrados pasillos...
Y estrella el "Insonoro" en una curva demasiado cerrada: no parece haber daño, pero nada es seguro.

Irrumpe Leonardo en el salón y León X casi se tira sobre el insonoro... Apenas dos metros y una delicada cortina lo separan de la mesa del debate. Imperturbables, los cardenales, los obispos, el Duque y todos los presentes simulan seguir con la reunión, procuran darle algo de intimidad al Papa.

- Io dico che la profunditá della Lagunesa... - comienza Miguel Angel, cuando sobreviene el desastre.

***

Tal vez fueron los detalles que faltaron.
Tal vez fue el golpe en la curva cerrada.
Tal vez el aparato estaba perfecto, pero el bacalao y las castañas pudieron más. Muchísimo más.
Leonardo fue desafectado para siempre de la corte de León X.
Y a éste, vulgarmente, se lo empezó a llamar "il Caca".

Se desconoce el destino del "Insonoro", lamentablemente.