viernes, noviembre 13, 2009

Amigos son los amigos hombres

Repito este post de marzo porque hace a la encuesta y porque los comentarios de aquel momento también aportan.

Nota: Viéndolo ahora, me doy cuenta de que está atravesado por un condicionante fundamental: está escrito como si alguno de los "amigos" o ambos están en pareja, con lo cual (y tal vez por sobre la cuestión de la amistad) se agrega el componente "infidelidad". Si le saco ese condicionante, a lo mejor escribo otra cosa. Casi seguro.


Yo no sé si es que soy más amplio que la mayoría o si es que de verdad tengo un problema.
Porque a mí desde que era muy chiquito no me cerraba eso de ser amigo de las mujeres. Observen por favor el punto 37 del post anterior:

37. Que no te caiga bien una persona no significa que no te guste tener sexo con ella.
Eso es cierto.

Los hombres no necesitamos crear un marco de mutuas afinidades, ni establecer una comunión espiritual importante, ni siquiera conocer a fondo el estado mental de una mujer para poder sentir atracción física genuina y urgente. Es más, la mina nos puede caer directamente mal, sin que sea un obstáculo insalvable para el tema sexual.
Fácilmente se deduce que con alguien que nos llevemos bien (una amiga, por ejemplo) tendremos aún menos inconvenientes.

Pero se deduce mal, o en serio estoy teniendo un problema.
Los que de entrada supusieron que quiero tener sexo con mis amigas harían mejor en no seguir leyendo y buscar material apropiado en blogs más calenturientos, aunque peor redactados.

El problema a que me refiero es que de un tiempo a esta parte me pasa justamente lo contrario: no me dan ganas de acostarme con mis amigas, ni siquiera con las más recientes (y por ende, menos consolidadas como amigas)
Es difícil de aceptar, pero creo que he cambiado.

A favor de mi imagen machista (?), puedo decir que las desconocidas me siguen calentando como siempre, y que elaboro unas fantasías hermosísimas con las ocasionales compañeras de colectivo. Pero (¡ay!) todo se desmorona cuando pienso que para llegar al coito vamos a tener que conocernos un poco, y que hay una probabilidad grande de que sea una persona interesante (no sé por qué, pero las que me atraen últimamente terminan siendo gente interesante, sobre todo gente), y que antes de poder someterla me habrá distraído del objetivo inicial algún otro aspecto de su personalidad y estaré escuchándola más que mirándola. Llegar desde ahí a tocándola, apretándola, etc., se complica bastante.

Repaso la lista del post anterior, y confirmo que estoy más de acuerdo con que es maravilloso ser hombre que con las supuestas razones. Lo que se expone ahí tiende a marcar lo que nos diferencia de las mujeres, y la maravilla de ser hombre en gran parte radica en que existen las mujeres y en que son muy distintas a nosotros.

Sí, es cierto que hablan mucho por teléfono, que arman valijas enormes para ir a tomar mate a 3 cuadras, que van al baño en grupo, que son de llorar por boludeces…Es igual de cierto que nos alegra el espíritu hasta las lágrimas cuando tardan en arreglarse para nosotros, que si no hicieran las valijas no llegaríamos ni a la primera estación de servicio…Y esas son solamente las cuestiones menores. Tienen un contacto con su parte sensible que nosotros ni soñamos, y no se cansan de darnos generosas lecciones en ese sentido. Son inteligentes y prácticas sin perder de vista la ternura, son increíblemente resistentes sin dejar de ser dulces.Son creativas, están completamente locas.
Son alucinantes.

En este punto cabría volver al inicio y preguntarse: Y entonces, ¿cómo no querer amarlas a todas?
Bueno, sí. Tal vez. Pero hay otras cuestiones.
Que algunas puedan ser amigas y que además una especial pueda ser la mujer de uno en todo sentido, es casi demasiado.Que uno pudiera acostarse impunemente con todas, definitivamente sería demasiado.Al mismo tiempo, ellas mismas ya nos habrán ido enseñando sobre el compromiso, el respeto, el valor de saltar algunas tentaciones y otras cuestiones que a nosotros nos cuesta más entender.
Así de completas vienen.

Yo no concibo mi vida sin mis amigos hombres, sin el fútbol de los viernes o las reuniones esporádicas con acceso vedado al sexo opuesto. No concibo no poder demostrarle cariño a alguien dándole un cortito en las costillas, por ejemplo.Y hasta no hace mucho me sentía completo en ese sentido. Desde que tengo amigas mujeres me siento todavía mejor.

Arriba de todo dije que de chiquito no me cerraba ser amigo de las mujeres. Y después dije que tal vez he cambiado.Creo que no es cambiar la palabra sino crecer, y está bastante bueno y seguramente se lo debo sobre todo a un par de amigas.
Mujeres, claro.

Festejo

El anterior fue el post nº:

Villalonga Reloaded

Como las últimas órdenes me las mandaba una mina, yo pensé que a Villalonga realmente lo había liquidado mi amigo el arponero japonés. Pero no. Hoy apareció el narigón recargado, y como me trató mejor (por lo menos me saludó)


, decidí hacerle caso una vez más.
Pero Villalonga es insaciable, quiere más. Al estilo del Agente Smith en "Matrix Reloaded", Juan Carlos descubrió cómo hacer copias de sí mismo con poco esfuerzo y enorme poder de expansión. Está más sosegado (quiero creer que leyó mi carta con respecto a los titulares alarmistas), te agradece cuando cumplís una orden y todo. Pero va por más.
Y te dice:


Gracias por enviar tu reclamo a Cristina
Ya firmaste la petición.
Ahora, invitá a todos tus conocidos a que también lo hagan. Tenemos que lograr que el Gobierno frene la usina de carbón de Río Turbio, queda muy poco tiempo para detener el cambio climático y salvar los glaciares. Hacé
click aquí.
¿Qué más podés hacer para difundir esta campaña?
Compartí esta ciberacción en Twitter, hacé
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Compartí esta ciberacción en Facebook, hacé click aquí.
Compartí esta ciberacción en Sonico, hacé
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Si tenés un sitio web, blog, fotolog u otro medio online, publicá nuestros banners y difundí esta campaña. Hacé
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Descargá nuestra planilla y juntá firmas entre tus conocidos, hacé
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Así que a ustedes les quedan dos alternativas: o se aguantan que yo les caiga con la campaña del narigón Villalonga por cuanto dispositivo electrónico posean, o me ayudan a escribirle otra carta al japonés.
Y apúrense porque van explotar todos al carajo, diría Juan Carlos.

jueves, noviembre 12, 2009

Resultados de la encuesta "Creés en Dios?"

Sí, todo: 9 (37 %)
Sí, un poco: 1 (4%)
Sí, pero no en la iglesia ni nada de eso: 2 (8%)
No, nada de nada: 3 (12%)
No, pero algo debe haber: 3 (12%)
No, pero si hubiera pruebas creería: 0 (0%)
Vas a arder en el Infierno: 5 (20%)
Faltan boletas: 3 (12%)

Estos son los resultados de la primera encuesta del blog (a propósito, cada viernes habrá una distinta, y tal vez, entre todos, analicemos un poco los resultados de algunas. No creo que todas den para analizar los resultados, pero ya veremos)

Voy a suponer que hubo un 100 % de honestidad en todas las respuestas, menos en las de "Vas a arder en el infierno", que consideraré como verdaderas sólo a la mitad (un 10 % del total), porque yo mismo la presenté de forma medio cómica.
No puedo asegurar ninguno de los porcentajes, pero convendrá suponerlos reales a los efectos de sacar algunas conclusiones.

La primera que saco es que nadie opina exactamente como yo. Mi opción es la que está resaltada en negrita, la que además puede observarse en los sucesivos comentarios.
Esto, en este tema tan controversial, y al contrario de lo que podría creerse, me deja la enorme satisfacción de que no sólo ha seguido el tema gente que opina de otra forma, sino que además esa misma gente consideró que aquí podía opinar libremente o que valía la pena hacerlo, y lo hizo. Gente que a pesar de sus creencias, consideró que el ateo dueño del blog no era un demonio rojo de pezuña hendida (deberían verme cuando llegan mis impuestos).
Bien por ellos en ese aspecto.

Me preocupa sobre todo el que votó seriamente por mi quemadura infernal. Me preocupa sobre todo porque lo eligió libremente por sobre su propia opción. Me preocupa porque privilegió amenazarme en lugar de hacer valer su opinión. Me preocupa porque el Infierno me lo hace él en la Tierra, porque las creencias determinan acciones y esa gente es un peligro: el otro Infierno, el de los cuentos, realmente no me mueve un pelo.

El análisis del resto de las opciones lo hacemos entre todos, si quieren.
Muchas gracias a todos por participar, menos a los infradotados peligrosos de siempre.

miércoles, noviembre 11, 2009

Se puso colorado

Hoy me pasó una cosa extraña: después de (no recuerdo cuántos) años, me puse colorado. Quiero analizar por qué, o por lo menos contarlo y que me lo analicen otros.

La situación fue la que sigue: cumplía años una compañera de trabajo y fuimos un grupo relativamente grande a almorzar al lugar donde suelo ir yo cuando salgo a comer. Voy ahí hace poco, y no voy todos los días, digamos dos veces por semana, y no siempre me atiende la misma chica. Aclaro porque soy cola de paja, nada más.

Por cuestiones de que es más divertido sentarse con los muchachos, se armaron dos grupos bien definidos: de un lado las mujeres y del otro los quilomberos. Suena horrible como grupo que, supuestamente, comparte un momento de solaz esparcimiento, pero somos así.
En fin.

En un determinado momento, antes de los postres, y mientras Marcela, la moza, tomaba los pedidos en la otra punta de la mesa, a mí me dieron lógicas ganas de prender un pucho. Yo realmente no recordaba si ahí podía fumar o no (no lo recordaba, señora, ¿está claro?), así que le hice señas a Marcela mostrándole el atado de Marlboro. Ella primero me hizo un gesto enérgico de que no, llamando la atención de los (las) que en ese momento le pedían los flanes y los helados. Y después agregó, con una sonrisa:
- Si vos sabés que no se puede, ya me lo preguntaste otro día…

Esa frase (sobre todo “otro día”, no “el otro día”, “no “ayer”, no “el lunes”, no algo que no signifique memoria selectiva, emotiva, fucking whatever), a través de toda la mesa, y la sonrisa que la acompañó, hicieron que mis compañeras mujeres (sólo las mujeres, los chicos se quedaron piolas) inmediatamente me tomaran como blanco de frases como:
- ¡Eeeeh, mirá que ella se acuerda de vos!
- ¡Eeeeh, cómo te tiene registrado!
- Eeeeeh, “Ya me lo preguntaste”…

Cosas por el estilo. Nada de importancia durante los primeros 5 segundos. Las traté de celosas y creí que zafaba como de costumbre. Yo suelo zafar bien, señora.

Pero al segundo nº seis noté calor en el rostro, y mis compañeras no la cortaban, e increíblemente Marcela no se veía incómoda (cuando en realidad la estaban gastando a ella, no a mí, ¿no? ¿No que tengo razón? Y encima las desubicadas ni siquiera la conocen, y la pobre chica estaba trabajando…No era por mí, pero soy cola de paja, señora…¿Por qué no se sentía mal la Marcela esa? ¿Acaso le gusto un poco? ¿No son unas desubicadas mis compañeras que gritan frases precedidas por “Eeeeeh”?).

Pensé que increíblemente me iba a poner colorado sin ninguna razón, y busqué apoyo entre mis amigos hombres.

Y ahí la cagaron del todo, porque lo peor que le pueden decir a alguien que se está sonrojando (me acordé en un segundo de viejas situaciones, y me acordé de cuál era la peor frase, y rogué que ninguno la pronunciara, pero fue en vano) es:
- Te pusiste colorado.

Por si no recuerdan cómo es ponerse colorado de vergüenza porque te carguen con una chica, se los cuento detalladamente: sentís mucho calor en la cara, cada vez más, y no podés evitarlo y sabés que es ridículo; mirás a la gente y la gente se ríe más porque es como que tenés algo gracioso en la cara, justo en la cara; la gente se ríe aunque no quiera, aunque no pretenda hacerte sentir mal, pero les causa gracia o ternura que alguien se ponga colorado.

Y en tu mente racional vos sabés que no hay motivos para que te gasten, evaluás en milésimas de segundo si convendrá que lo aclares, te contestás que es al pedo, que nadie te quiere hacer sentir mal o acusarte de nada, pero tampoco a nadie le importa si te descubrieron en algo, lo trascendente es que te pusiste colorado. En tu mente racional (que para el segundo nº catorce ya no razona nada y lo único que querés es que cambien de tema o que por lo menos a vos te trague la tierra), en tu cabeza, decíamos, evalúas si leíste algún artículo donde se sostenía que el enrojecimiento de la cara demostraba culpabilidad, y si habían ejecutado a alguien basándose en eso.

Después de un ratito, si se dan las circunstancias adecuadas, el rubor desciende. La gente se ocupa de otras cosas y uno recupera el dominio de la situación.
Y uno hasta se dice que es bueno ponerse colorado de vez en cuando. Todavía. Alguna vez.
Y le sale el canchero y la mira a la Marcela esa con intención, como para que conste en actas que ésto no termina acá.
Pero uno se puso colorado, y hay que apechugar con eso. Todavía.

lunes, noviembre 09, 2009

Artículo interesante

Un artículo de Santiago Bilinkis en la Oblogo de hoy:

Sin duda lo que me resultó más interesante del World Business Forum fue la presentación de Juan Enríquez. En este post quisiera compartir con ustedes algunas de sus ideas más impactantes.

Durante su exposición, yo estaba todo el tiempo cautivado. Después de todo, mucho de lo que describía sonaba a ciencia ficción. “¿Realmente el futuro traerá todas estas cosas que él describe?”- pensaba.
“Yo no soy un futurólogo.” -dijo cerca del final- “Todo lo que estoy mostrándoles son fotos, todo lo que estoy contándoles son cosas que ya pasaron. Yo soy un historiador!”. Y ahí mi cabeza estalló.

Pero antes de fascinarlos y asustarlos con lo que está pasando con la “ciencia de la vida”, déjenme empezar por el planteo más de fondo que Juan hizo.

Él argumentó que con el tiempo fue cambiando lo que significa estar alfabetizado en el mundo. En algún momento fue saber leer y escribir en el alfabeto de las letras A, B, C, etc. Luego el mundo devino digital y el verdadero idioma a dominar pasó a ser el de los unos y ceros. Ahora, para estar hablando la lengua en que están empezando a ocurrir las cosas realmente revolucionarias hay que entender el lenguaje de la vida: en de las bases ATCG con las que el ADN codifica la descripción de todo ser vivo.

Luego continuó diciendo que la Argentina dejó pasar su chance de liderar el mundo digital. Pero conserva su oportunidad abierta de estar entre los primeros en jugarse a fondo por esta nueva alfabetización.
A mí me dejó seriamente pensando que internet es historia antigua. Y que si quiero realmente estar a la altura de lo que se viene tengo que empezar a saber más de biología.

Ahora sí, algunas de las aplicaciones más asombrosas de la biotecnología que Juan Enríquez mencionó (y les recuerdo que estamos hablando de tecnología disponible hoy, no de un ejercicio de futurología!):

- Crecientemente las cosas no van a producirse en fábricas. Van a producirse dentro de organismos vivos. Si necesitamos sintetizar una sustancia, tendremos una bacteria, alga, etc con su metabolismo genéticamente modificado para que haga lo que necesitamos.

- En Synthetic Genomics, la compañía que Juan comparte con Craig Venter, el secuenciador del genoma humano, han logrado, a partir de una célula de una especie dada, eliminar su núcleo, colocarle el núcleo de otra especie y “rebootear” la célula para que dé origen a un animal de la segunda especie. En ese sentido, las células “en blanco” son programables para convertirse en cualquier especie que queramos, incluso una artificialmente diseñada que nunca antes haya existido.

- En línea con esto, mencionó que en dos días empieza en el MIT una competencia: “Los participantes reciben un kit de partes biológicas del Registro de Partes Biologicas Estandar y usar éstas, más otras partes nuevas que puedan diseñar, para construir sistemas biológicos y operarlos en células vivas”. No, no es ciencia ficción. Es el iGem, la competencia mundial de “biología sintética” para estudiantes universitarios. Participan más de 110 equipos.

- A partir de este tipo de células, que se comportan como células madre, es posible también hacer que se diferencien hasta formar sólo parte del organismo de la especie a la que pertenecen. De ese modo, es posible tener cuero natural sin necesidad de pasar por la etapa “vaca”. Y si la generación biológica del cuero se hace premoldeada, podríamos “hacer crecer” zapatos directamente. Incluso es posible en el laboratorio hacer “lomos” o “ojos de bife” sin que jamás pertenezcan a un individuo vivo completo.

- Este último mecanismo permite generar partes de repuesto para personas con órganos dañados o perdidos. Así, es posible hacer un diente, una oreja, una vejiga o una tráquea a partir de una célula de la persona que las necesita.
En el plano industrial, Juan habló también de lo que está sucediendo con los combustibles.

- Synthetic Genomics está muy avanzada ya en la generación de nafta a partir de fotosíntesis hecha por algas, sin necesidad de petróleo. Para este fin en particular, su compañía recibió U$S 600M de Exxon sin siquiera recibir a cambio acciones de la empresa!

- También están trabajando en usar bacterias para transformar el carbón mineral en gas natural, lo que permitirá generar mucha más energía con mucha menos polución ambiental.

Por último, en una conversación privada que tuve con él, Juan tiró una “bomba” más, ahora sí jugando a ser futurólogo. Dijo que él cree que estamos a pocos meses del anuncio de la primera generación de vida artificial, es decir, lograr generar un organismo vivo a partir de sustancias inertes. WOW!
En el cierre de su charla en el WBF, Juan dejó un consejo para que países como la Argentina puedan estar al frente en esta avanzada tecnológica: “Deben identificar quiénes son las 10,000 mentes más brillantes del país y asegurarse de que estén trabajando en los temas correctos. Si no es en las “ciencias de la vida”, puede ser en nanotecnología, robótica o alguna otra de las ramas de la frontera tecnológica actual".

domingo, noviembre 08, 2009

Fútbol, pasión de multitudes

Los hombres lo inventaron. Al fútbol, digamos por ahora.

Lo inventaron porque notaron que les faltaban cosas, porque vieron que les servía para varias de esas cosas, porque muchos lo sentían realmente como una necesidad (¡Pero muchos otros no! Que quede claro desde el principio: otros simplemente no sentían esa necesidad. Buscaban cosas distintas, o parecidas, pero en otros lugares, y la mayoría de las veces las encontraban. ¡Razón de más para dudar del invento!)

Entre las cosas para las que el invento servía estaba la sensación inmediata de protección, de pertenencia, estaba la identificación con el club, las fantasías de ser los mejores, los únicos poseedores de verdades secretas e incontrovertibles (porque a los fanáticos no les gustaban para nada los misterios), y vanagloriarse bastante de ello (pero también se hacía un culto de la humildad, y de los orígenes humildes); estaba la adopción por parte de los fieles hinchas de la mística inherente al grupo, y la gran posibilidad, siempre latente, de encontrarle sentido a algunas vidas que, si no fuera por el juego inventado, a algunos les parecían carentes de significado, y eso por supuesto los angustiaba mucho (¡Pero había otros que no! A otros les parecía ridículo que le asignaran tanta importancia a un invento, que se esforzaran tánto en intentar demostrar que no era un invento, que realmente terminaran creyendo que no era un invento)

Estaba el desahogo también, y muy bien organizado: el invento proveía herramientas bastante sofisticadas para la descarga, y se volvía de las reuniones con una sensación de bienestar general, más allá del resultado concreto (en realidad, ése era el resultado concreto esperado, y se lo explicitaba en cánticos donde los hinchas reconocían que no les importaba nada si ganaban o perdían, y mucho menos si jugaban lealmente: lo importante era mantener viva la pasión, el sentimiento, costara lo que costase. Y sobre todo se ne fregaban en las críticas de los “otros”, de los que no consideraban al invento como una gran cosa, sino más bien todo lo contrario)

Y el invento podía servir para explicar todo, o para justificar todo. Trascendía la historia personal, desafiaba incluso a la muerte, se inculcaba de padres a hijos, y mantenía encendida la pasión.
Siempre la pasión, siempre el fanatismo elevado a la categoría de argumento.

El invento servía para explicar, por ejemplo, la simpatía instantánea entre los del mismo club. Se aceptaban entre sí con mucha más facilidad que a alguien de otro equipo (los que pertenecían a otro club eran considerados rivales, aunque a veces el fanatismo los transformara directamente en enemigos, y muchas veces se mataban para demostrar, de esta forma curiosa, quién tenía la razón.

Sin embargo, muchos simpatizantes de cualquier club se mostraban tolerantes con los de cualquier otro, por el simple amor al juego: en el fondo de todos los fanáticos, el odio se dirigía lógicamente contra el llamado “verdadero enemigo”: aquel que consideraba al invento como un juego más bien estúpido, retrógrado, y evidentemente peligroso)

A esta altura del artículo, esperamos que el invento resulte lo suficientemente odioso. Que se sienta algo de bronca por los fanáticos necios. Que se pregunte por qué no hacen simplemente su vida sin joder a los otros.

A esta altura del artículo, resulta evidente que nos interesa fundamentalmente ese “otro”, el que tal vez a pesar de esforzarse no consiguió engancharse con el invento; el que no encontró ahí las respuestas que necesitaba y decidió buscarlas en otra parte, o el que simplemente no necesitaba ninguna respuesta, el que aceptaba que la vida, sin el invento, igual era un maravilloso misterio que valía absolutamente la pena.

A esta altura del artículo, resulta evidente que no estamos hablando de fútbol.




Si desea dejar un comentario, por favor hágalo en el post anterior, que viene siendo más o menos el mismo tema. Muchas gracias.

miércoles, noviembre 04, 2009

Revanchismo algo rebuscado





Cuando Dios decidió devastar la tierra por medio del Diluvio, hizo una diferencia muy notoria entre sus creaciones. Porque si bien la lluvia aniquiló toda la vida terrestre, los animales acuáticos no se vieron perjudicados. En realidad se vieron muy favorecidos: de repente eran los amos y señores del planeta, libres de las limitaciones de cualquier estanque, arroyo o río de poco caudal.
Y además tuvieron una cantidad colosal de alimento sin ningún esfuerzo adicional de su parte. De hecho, seguramente se comieron a toda la población de la tierra, sin distinguir entre una vaca, un koala, o incluso un pobre pecador no favorecido con el arca.
Así, mientras en la nave Noé y su tribu elucidaban con angustia el futuro incierto de la humanidad, en las aguas, la orgía de abundancia estaba en su apogeo. Así, mientras las extenuadas palomas volvían sin una mísera rama en el pico, la fiesta de la antropofagia acuática alcanzaba el cenit, bajo la mirada aprobatoria del mismísimo Creador.

Qué me vienen a decir ahora que la merluza corre riesgo de extinguirse. Que se jodan.

La foto de Bariloche

A Susana Igarzábal, in memoriam

La foto de Bariloche era mucho mejor que el retrato de Dorian Gray. Porque, a diferencia del cuadro de Dorian, en esa foto nadie envejecía nunca y tenía siempre sobre nosotros el efecto de hacernos sentir muy jóvenes: al fin y al cabo veintiséis, veintisiete años desde el viaje de egresados no eran demasiados, por lo menos no demasiados como para evaporar totalmente los recuerdos.

Mirar la foto era trasladarse a ese momento y hasta recordar los comentarios que hacíamos mientras nos acomodábamos: recordar al Gallego Fernández tirándose encima de Cañete y de Marcelo, recordar a Gustavo dirigiendo al grupo como siempre; a mí, sentándome a lo indio entre Mirta y Fernanda, en el lugar más codiciado, y que encima me abrazaran para la foto y que eso quedara, que me quedara el cosquilleo para la posteridad, para cada vez que mirara la foto de Bariloche.

Ahora la foto perdió todas sus cualidades mágicas. Ahora que pasó lo de Susana la ilusión de juventud eterna, de inmortalidad compartida que nos venía de esa foto, se fue para siempre. Ni siquiera se necesitó un accidente de autos, un disparo a quemarropa, un virus letal. Algo extraño.
Susana se murió durmiendo, se le acabó la vida porque la vida es así, el tiempo corre y la vida se acaba.
Ahora que pasó lo de Susana, la foto de Bariloche ya no es más lo que era.

Si la mirás con un poco de cuidado, vas a ver que la foto está bastante descolorida. Algunas caras empiezan a borronearse y otras se hacen definitivamente irreconocibles. Con el tiempo, los gestos se hacen como más adustos, algunas rayas parecen muecas de dolores reales. Algo pasó.
Al fin y al cabo, es una foto de hace como treinta años. Y ahora ya tiene un hueco demasiado notorio.
A lo mejor hace rato que se venía deteriorando y nosotros no nos dábamos cuenta, o no nos queríamos dar cuenta.
Era tan linda esa foto, ese cosquilleo renovado.

Pero ahora no me pasa eso, me pasa otra cosa.
La foto de Bariloche ya no tiene ninguna magia.

domingo, noviembre 01, 2009

Yo pongo los votos por Oblogo

La gente de Oblogo organizó junto al Banco Hipotecario un concurso entre todos los post que aparecieron en la revista. Hay un jurado, pero además se puede votar on line, e incluso me mandaron unos banners que (me aseguran) contienen mensajes subliminales que harán que cualquiera que lea este post vaya inmediatamente a votar por mí.

Hay 2 post, así que dejo 2 links.

Muchas gracias.

VOTAR CIELO E INFIERNO

VOTAR LOS PATRIOTAS

Bueno, muy subliminales no son. Es casi un ruego desesperado...