sábado, abril 21, 2007

El problema del tránsito en Argentina

Otra investigación (otra más) del Profesor Ramírez
Emmanuel Ramírez es bioquímico y recitador de frases de la escuela de Pichón Riviere, y a veces le sale la nacional- gauchesca.

Los argentinos conducimos nuestros autos de acuerdo a nuestra idiosincrasia. Manejamos con valentía, con imaginación, con un saludable y natural desprecio por el Statu Quo que incluye a las leyes de tránsito, con anhelos de innovación permanente, con el deseo de superarnos y de ser los primeros siempre, con una habilidad innata para despegar de las culpas (1).
Todo argentino frente al volante, tiene como único Manual del conductor válido, a nuestro inmortal Martín Fierro:
Más ande otro criollo pasa
Martín Fierro ha de pasar


Fieles al estilo que nos ha hecho famosos en el mundo entero, salimos a manejar como quien da cátedra, que eso es lo que se espera de un argentino siempre y en toda actividad que emprenda, desde el fútbol inventado por los ingleses hasta el “T” del americano Ford.
El automóvil es una extensión de nuestro sentir, es nuestro Urbi et Orbi a pedales. Uno reconoce a un compatriota en un aeropuerto por la forma de caminar, y también es factible hacerlo en el tránsito de Nueva York; decir con orgullo y nostalgia:

- Ese que dobló sin poner el giro…ese…seguro que es argentino…

Y tras la emoción inicial, es probable que aflore el mencionado espíritu de superación y ahí nomás doblemos en “U” por Fifth Avenue, ante la admiración de los nativos, que nos llenarán de elogios que no entenderemos por estar proferidos en inglés: ni falta que nos hace, ya sabemos que somos los mejores.

Pero el interés de este informe no está centrado en nuestras reconocidas virtudes como automovilistas, sino en algo que de un tiempo a esta parte se ha convertido en un verdadero problema, y que amenaza con disminuir el largo de los laureles tan justicieramente obtenidos. A saber: los peatones.

Esta especie en extinción, estos resabios de otros tiempos que insisten en el desplazamiento bípedo y obstaculizan nuestro camino a la fama, hoy por hoy parecieran competir con perros y sapos en eso de reventar bajo los vulcanizados neumáticos.

Hombres y mujeres desaprensivos que con su descuidado accionar quieren echar por tierra con toda una tradición de manejo a la criolla.

Seres retrógrados que hasta forman pueriles asociaciones con la pretensión de limitarnos en el arte autóctono de la pirueta automotriz.

Censores de mentalidad extranjerizante, que nos refriegan por el inmaculado parabrisas (ya que nunca, pero nunca, llegarán hasta nuestros ojos) las estadísticas de otras naciones.
¿Qué nos importa?, les respondemos.
Allá Suecia con sus aburridos bulevares; allá Norteamérica con sus puritanas autopistas; allá Inglaterra y sus decimonónicas calles.

Lo que transita por el asfalto nacional es el grito telúrico de la raza, el alarido desafiante de Moreira, el indómito corazón de Segundo David Peralta, alias Mate Cocido.
Es el galope pertinaz de Santos Vega, que se ríe de las vizcacheras.

Salir arando es reivindicar las labores del hombre de campo.
Cada picada en Panamericana es la montonera de Guemes y los Infernales.
Cada frenada con marcas representa las represiones que sufrimos.
Cada pérdida de aceite, las invasiones inglesas.

El problema del tránsito son los peatones sin conciencia nacional, los que priorizan su seguridad y la de sus niños por sobre el honor de la Patria y las sagradas tradiciones.
Que sepan de una buena vez que fierreros viene de Martín Fierro, y que guarden respetuoso silencio.
Y que dejen de esconderse en esas patéticas asociaciones, que eso no es de gaucho bien nacido.




(1) Valgan estas coplas de Les Luthiers en su “Covadonga de los colectiveros”, tal vez el ejemplo más cabal de argentinidad sobre ruedas:
Corro siempre nunca aflojo, con coraje y con valor
Si el semáforo esta en rojo, acelero sin temor

14 comentarios:

YAYA dijo...

Tal cual! Y los que se revientan el melón en las rutas provinciales no son conductores imprudentes, no! Están haciendo patria!

Argentinos hasta la muerte, carajo!

[Perdón por el exabrupto, es que me gana el fervor nacional]

AnTo.- dijo...

Aaaaaaaaaay Insisto con mi amor hacia Ramirez, este tipo me hace suspirar y mucho más.
En fin, a lo nuestro, el comentario: girar en U en la 5th Avenue? qué tal girar en U con un boulevard gradotote en una autopista en Miami, volver y contarlo como lo mejor del viaje?Pasaron 10 años del viaje y es casi lo único que recuerdo. Eso sí que es representar lo argento!
Beso ... hasta el martes!!!

Waiting for Godot dijo...

Pobrecita yo que siempre insisto en ser peatón. Ya lo entiendo todo, cuando fui a Venezuela cada calle cruzada era una ruleta rusa, como que en mi país imitamos a los argentinos...
un abrazo!!!

El profe dijo...

¿Cuantos no entenderán esta deliciosa ironía?....ya los veo saliendo a despotricar por la "apología del delito" o peor aún, sumándose "orgullosos" a la campaña de "hacer patria" porque "Ramirez lo dijo.." ja-ja

Sergio M dijo...

YAYA: ¿Escuchó hablar de Roberto Rimoldi Fraga? Mire lo que encontré por ahí:
"hola queridos fanaticos , les escribo con el fin de comentarles que mi viejo, Roberto Rimoldi Fraga alla por los 70 tenia su Toro , toda negra con la bandera Argentina, lacual por distintas circunstancias , tubo que vender facundorimoldifraga@hotmail.com"

ANTO: ¿Cómo? ¿Y no recuerda los elogios enardecidos?

WAITING: Podrán imitarnos, pero igualarnos...jamás!

PROFE: Ojo, que Ramírez tiene su poder de convocatoria: Anto es capaz de volver a hacer la U revoleando un poncho en la avenida principal de Bahía Blanca (suponiendo que hayan asfaltado).

Miquita dijo...

Muy bueno, me divertí mucho.

Soy uno de esos peatones con conciencia nacional, compito con los sapos y siento adrenalina al desafiar a esos seres metálicos con ojos de vidrio.

Pero no se las hago fácil a los fierreros. Que me esquiven cruzando por el medio de la calle si son tan machos.

AnTo.- dijo...

Pero cheee, en bahía hay asfalto (semásforo y todo!). Pero no se preocupe Don Ser, que a pesar de lo que dice el profe entiendo de ironías. Por más amor a Ramirez que le tenga no voy a alquilar limo, haciendo zig zag y salir por la ventanita del techo con chumbo en mano.

El Profe dijo...

Anto.- si escribes en este espacio, se da por entendido que tú también entiendes, así que no te des por aludida...y y en todo caso, si te molestó lo que escribí, espero me disculpes.

AnTo.- dijo...

profe: está todo bien!!! igual ojo, que soy medio dura y el 98% de las veces no entiendo.

Waiting for Godot dijo...

Jajajaj, es verdad, los Dioses no son fáciles de igualar!!! Un beso!!!

Sergio M dijo...

MIQUITA: Esa es la juventud que queremos. Intente también con el caballo a vapor, si encuentra alguno.
Beso!

Sergio M dijo...

ANTO: Eso de la limo suena a "Mujer bonita" y se aleja del ser nacional. Lo del chumbo está bien.

Sergio M dijo...

WAITING: Es que son muchos años dedicados a la subversión vial. ¡Besos!!!

Walter Hego dijo...

¿Lo de "Covadonga" es un chiste?

Digo, porque hasta donde recuerdo, el mojo de Les Luthiers se llama "Candonga de los colectiveros".

Salú.

P.S.: Si se trata de desaprensión, irresponsabilidad y cagarse en los demás en la cuestión del tránsito, a los conductores y peatones montevideanos no nos gana nadie. Que conste.