viernes, marzo 02, 2007

El padre de mi madre que no es mi abuelo

A raíz de un post de Ana surgieron algunos conceptos más o menos comunes en cuanto a las expectativas para con la crianza de los propios hijos, y se derivaron otros.
Aquí alargo todavía un poco más la lista, aunque casi me voy del tema:

Todos tenemos errores que marcarles a nuestros padres, y esperamos no cometer esos mismos errores con nuestros hijos, pero seguramente cometeremos otros, incluso algunos serán directamente causados por el celo que pondremos en no cometer aquellos errores. Es probable que al principio nos vaya bien (chicos chicos, problemas chicos) y que eso nos haga devaluar aún más lo actuado por nuestros viejos.

Justamente, los viejos. Les decimos así desde que tenían 30 o 35, pero resulta que ahora, cuando aparecen nuestros propios hijos, ahora se están poniendo viejos de verdad, y tenemos que cuidarlos como si fueran chicos. Pero nuestros hijos no hacen más que darnos satisfacciones, son tan inteligentes, vienen tan rápidos, entienden todo al toque. Y los viejos, no. Cada vez son más torpes y paranoicos. Caprichosos, demandantes, crueles. Enfermizos, locos, indigentes. Nosotros no queremos (nuestra intención es ser buenos padres, no lo olviden), pero nos ponen en la situación del que hace diferencia entre su progenie. Entonces premiamos a los favoritos (y que a lo sumo se rompen un huesito casi cartílago que sanará enseguida) y de alguna forma castigamos a los que nos resultan problemáticos (y se fracturan una cadera que ya nunca volverá a soldarse como es debido) . Estos viejos, che. Se creen que porque la muerte les acomoda las cobijas cada noche pueden extorsionarnos con miserias en los mejores años de nuestra vida.

Bueno, es que la frase se complementa con "chicos grandes, problemas grandes". El asunto es que nunca incluímos a los viejos en la categoría "chicos muy grandes", lo cual es lógico y supongo que sicológicamente correcto, pero que nos hace tenerles bastante poca paciencia. Sim embargo, si lo hiciéramos, si les diéramos esa categoría aunque sea tácitamente, caería de maduro el segundo término: "problemas muy grandes". No lo sé, muchas madres dicen que es mejor que los chicos sean "seguiditos, porque se crían juntos" y uno hace el laburo de una vez y listo. Los recién clasificados chicos muy grandes , por si quieren ir armando la lista, no suelen traer malas notas del colegio, sino del hospital. Les salen cánceres, rengueras, Alzheimers, y terminan muriéndose siempre siempre siempre. Son los hijos menos gratificantes que tendremos, nunca los veremos recibirse de abogados ni de wing derecho de la selección. Encima son la peor influencia para los menores: son maleducados, hacen quilombo en la mesa, no tienen horario para irse a la cama, etc.

Si tenemos suerte, los viejos todavía estarán cuando nuestros propios hijos empiecen a criticarnos por la crianza que les dimos. Será un buen momento para volver a revisar toda la milonga y tal vez darles las gracias. O por lo menos replantear el castigo que mencionaba antes y que seguramente les estamos imponiendo. Acordate que siempre siempre siempre, como todo hijo, acabarán por irse.

23 comentarios:

Waiting for Godot dijo...

Yo espero ser algún día una chica MUY grande pero sin ser tan traviesa... Ya veremos!
Un abrazo.

Ana dijo...

Ah Bueno! No soy digna de semejante honor, pero se le agradezco la mención.
Creo que tiene razón en mucho de lo que dice. De todas maneras, creo, que como hijos (y en mi caso sin ser madre aún) lo que lastima es que sean eso que tan bien enumeró: “Caprichosos, demandantes, crueles”
Cuando los padres dejan de ser ese lugar de refugio seguro para volverse frágiles, las cosas, sin duda, se nos empiezan a desacomodar. Y no es fácil asumirlo, no por maldad sino por el amor que nos une a ellos.
Y creo que está bien criticarles aquello que hicieron mal, sino no habríamos aprendido nada de la vida, ni de ellos tampoco. Y seguramente no podamos escapar de otros errores con nuestros hijos.
Tal vez lo importante sea que como hijos, pasemos lo menos traumáticamente posible, esa etapa en que dejamos de ser hijos para empezar a ser padres de nuestros padres. Porque cómo bien decís, un día ya no van a estar y nuestro lugar seguro habrá desaparecido para siempre.
Saludos

Adrian Pegaso dijo...

Sr. Muzzio...

¿Como dice que le fue en sus vacaciones?

Las mias bastante buenas... ya lo detalle en el blog.

En cuanto a los chicos chicos, chicos grandes y los muy grandes... es todo un tema... siempre vamos a encontrar disconformismo, debates y hasta te diria que cursos de como aplicar "educacion" en cada caso... y, a sabienda de que los contenidos de las materias cambian constantemente y que hay que estar en permanente capacitacion.

Bexos
Ad

jmslayer dijo...

En algunas cosas no estoy de acuerdo con ud. pero el post es gracioso y sé que ud. está exagerando un poco.
Yo muchas veces quiero subir a mis viejos a una balsa para soltarlos en el océano pacífico, eso sí, la balsa convenientemente prendida fuego con acelerantes.
Mi crítica hacia ellos no es arbitraria, incluso no les critico pelotudeces ni menudencias, ellos son grosos en hacer cagadas, se comportan como hijos irresponsables desde que tengo uso de memoria.
Mire qué interesante lo que dice la definición del superyo en la wiki: http://es.wikipedia.org/wiki/Supery%C3%B3
Abrazo!

Anónimo dijo...

Muzzio, se vino con todo. Tantos temas importantes.
Yo tengo ambas experiencia en este momento de mi vida, manejo las dos versiones de chicos, un pre-adolescente que cuestiona todo lo que digo, que ayer nomas me hablaba de su independencia ,sin tener mucha idea de que significa hacerse cargo de uno con las responsabilidades y obligaciones de funcionar solo, todo esto solo por que le dije "podrías amor, levantar tus calzones y ponerlos en el canasto,o bañarte al menos dos veces a la semana???solo eso".
Y también manejo el módulo Idhishe mame, que también practico, "no me llamas, no venís, no sabés lo que es que te duelan todos los huesos, claro, ya te va a pasar, y TE VAS A ACORDAR DE TU MADRE....pero YA NO VA A ESTAR" .
Es la vida, todo el tiempo hay que tener presente que todos llevamos "un viejo encima" (como dice Nano) y lo que hagamos por nuestros viejos lo ven nuestros hijos y esa es la rueda de nuestros afectos.
Pasa que un día de la noche a la mañana que uno deja de ser hijo y se convierte en padre de sus padres y de sus hijos y la verdad por momentos me gustaría ser otra vez hija.
Saludos
caracolita.com

AnTo.- dijo...

la verdad no sé si estuvo bueno leer esto, no tengo ganas de pensar en los chicos chicos, ni el chicos grandes, ya que mis abuelos no estan tan grandes como para causar esos problemas... pero se ven venir.
besos

Sergio M dijo...

WAITING: Bienvenida. Nooo, traviesa sí! Haga travesuras hasta los 115, no hay problemas.

ANA: Claro que es digna, no se achique. Digo que está bien criticar, pero hasta cierto punto, como con todo. Hasta que uno entiende que son humanos, por ejemplo. No hablo de casos extremos, de padres deplorables o de gente directamente mala.

SR. PEGASO: Todo muy bien, tengo que pasar nuevamente por allá.

JMSLAYER: Bueno, lo dicho para Ana. Me refiero a casos normales, ya si fueron máquinas de hacer cagadas son medio insalvables.

CARACOLITA: Claro, idishe mame!!! Debe ser toda una experiencia eso! Y usted misma no exagere: que el pibe se bañe los sábados, como los 3 chiflados.

ANTO: Tiene razón, debí ponerle una advertencia.
Para pasar el mal rato (y pasarse uno probablemente peor) los invito a todos a que lean el cuentito que puse en el blog de Luna. Muchas gracias

Fer dijo...

Yo no puedo opinar al respecto porque no tengo hijos, ni perspectiva próxima real de tenerlos (ni siquiera imagino cual seria la madre).

Por otra parte, mis abuelos ya no están, tampoco mi padre. Mi madre sería la única que podría cuadrar en esta historia, pero debido al primer párrafo, capaz que su relato ni siquiera me pasa.

PD: puede ser que en unos 15 años tenga un gato senil que se mee y cague sin darse cuenta, no vea un carajo y se lleve el mundo por delante. Veremos

YAYA dijo...

Chicos chicos, chicos grandes y chicos muy grandes... Mi axioma fundamental es que el tamaño es lo de menos.

Miquita dijo...

mi mamá dice que antes de volverse una niña grande prefiere morirse... creo que prefiero que se quede, aunque el niño que estaba dentro salga pero más caprichoso y molesto, egoísta si.

Dicen que los viejos verdes son aquellos jóvenes reprimidos, que no vivieron lo que su inspiración, su pulsión temperamental impulsaba.
Tal vez pase lo mismo con los viejos, ese es mi consuelo, porque mi mamá es la primera en salir a jugar.

Sergio M dijo...

FER: Yo tampoco tengo hijos, aunque sí ganas de tenerlos. Y los planteos uno se los hace igual, y los padres envejecen. Con respecto a la senilidad de Feli, tengamos fe en que vivirá peligrosamente y tendrá una muerte violenta, que es lo que le corresponde a un gato.

YAYA: Extraordinario poder de síntesis, señor.

MIQUITA: Ojalá. Uno debería llegar a viejo sin demasiadas cosas pendientes, eso dulcifica el carácter. Gracias por pasar!

Fer dijo...

Sergio M,
Si quiere tener hijos (y siendo que anda divorciado - según su perfil), bue, será cuestioón de encontrar a una mujer que esté deseosa de tenerlos o esperar que ocurra un accidente.

Sergio M dijo...

Fer, oiga, no quiero entrar en detalles porque se perdería parte de la fantasía de las lectoras (?), pero a esta edad es imposible que me ocurra un accidente de esos, pase lo que pase no será un accidente, ¿no le parece?

Sergio M dijo...

P.D.: NO, DANY: no es que sea gay!

Fer dijo...

Sergio M,
Sabrá Ud que los accidentes son una consecuencia de la Física, no solo son dominio de la dinámica (por aquello de los choques elásticos y plásticos), sino también de la termodinámica (elevación de temperatura, expansión de volúmenes, etc). Sin embargo, tiene que tener en cuenta que uno de los efectos provocados por el aumento de la escala térmica es la desaceleración del flujo racional que, aunado a las prisas y ansiedades del momento, puede provocar ciertos olvidos importantes (eso sin contar con cierto grado de selinidad, jeje).

Por supuesto, si la candidata en cuestión cae dentro de la categoría de "vieja conquista" ya puede irse olvidando de dejar descendencia. Es cosa que la susodicha es té en plena vida reproductiva (y por supuesto, con ganas de ejercerla).

PD: a más puta la verificación de palabra, más punzantes mis comentarios, joder.

Sergio M dijo...

NO le entendí mucho, salvo la palabra "joder"...

Fer dijo...

Sergio M,
Es más grave de lo que pensaba...
Verá, ser bostero (lamento el 3-0), analista de sistemas, tener cierta edad, pfff, demasiadas radiaciones UV por exposición a los rayos catódicos le queman el cerebro a cualquiera... (el resto son factores agravantes, sabrá Ud).

Seré condescendiente con Ud. Déjelo ahí.

PD: qué feo que es perder en casa... y diga que los palos atajaron para Boca que sino... Ugghh!

La luna dijo...

no le puedo comentar mucho, porque se me sale un poco la bronca que le tengo a los míos.
pero no se preocupe, que para eso está el sicologo.
le mando un beso, ahora ya en baires.

Sergio M dijo...

Fer: ¿Quién es el dueño del pase de Marino, ehhh? ¿Cómo puede jugar en la primera de Boca? Empecemos por ahí.

LA LUNA: Bienvenida! No sé quién anduvo poniendo dibujos chanchos en su blog, estoy averiguando...

Fer dijo...

Sergio M,
¿Cumplirá Macri con la apuesta?

Sergio M dijo...

Sí, claro: está en campaña.

El profe dijo...

Muy lindo el enfoque de este permanente dilema...el caso es que los padres (nuestros) nunca serán hijos (nuestros) sino de sus propios padres ¿me dejo entender? por más que su condición varie inexorablemente y se deteriore inevitablemente, nuestra actitud debiera ser la de aceptar nuestra condición permanente de hijos...hijos que, si han sido bien formados, preservarán por sobre todas las cosas el afecto, el respeto y la dignidad de esta singular relación hasta las últimas consecuencias...claro que en esta "relación de poder" (ahora me sirves, ahora no - ahora puedes, ahora no, etc) pienso que se puede aplicar aquello que se dijo para los pueblos y sus gobernantes:"tienen aquellos que se merecen.." Dios quiera que si tenemos que envejecer lo hagamos rodeados de amor y humor. Un abrazo.

Sergio M dijo...

Sí, se te entiende perfectamente. Lo que planteaba era otra forma de verlo, nada más. Y también se entiende clarísimo lo de "que se merecen".
Saludos, Profe.