lunes, diciembre 04, 2006

Una rascada


Cuando tengo insomnio (como ahora) me da por rascarme. Bueno: cuando tengo insomnio, me da comezón y eso hace que me rasque. Pero lo importante no es el insomnio, ni la comezón, sino la rascada. Parece que rascarme facilita la elaboración de pensamientos y hasta de teorías, como ésta de que rascarse facilita la elaboración etcétera. Algunos detractores dirán inmediatamente que es el insomnio lo que etcétera, pero estarán equivocados, porque si no me rasco no me viene nada a la cabeza por más insomnio que tenga. Y eso lo sé porque he intentado no rascarme cuando me empieza la picazón y en esos casos sólo pude pensar "no me pica, no me pica" o en su defecto "me pica", o una combinación sucesiva y de alto conflicto interno de "no me pica, ¿ah, no?" . Y al rascarme, esos pensamientos se van y dejan lugar a otros mucho más interesantes. O no tanto, pero por lo menos más variados, porque a la media hora de pensar cómo me pica ya estoy aburrido y aburrirse de los propios pensamientos es de lo más deprimente para alguien que la juega de creativo. Y de lo antedicho se deduce fácilmente que tampoco es la comezón porque el único pensamiento que ésta genera ya se mencionó, y no voy a repetirlo. El que no me siga deberá releer porque no voy a cortar la línea de pensamiento ni a dejar de rascarme, porque o somos consecuentes con las propias teorías o nos vamos a dormir, y como dormir no da, ya se sabe.
La rascada, a los efectos de promover ideas, puede comenzar en cualquier parte, siendo conveniente o más piola, iniciar en algún punto donde pique: enseguida aparecerán otros, porque rascarse es sólo cuestión de empezar, y ésta verdad que hasta ahora se tomó como algo menor y sin importancia, algo casi chabacano, a la luz de mi propia teoría adquiere un potencial nuevo y enorme, porque equivale a decir que la formulación de nuevas teorías que tal vez beneficien a la humanidad, es sólo cuestión de empezar. Yo, por ejemplo, empecé con una pierna, y miren adónde he llegado.
Imagino que la fricción de zonas genitales conducirá inevitablemente a cambios beneficiosos y placenteros para la comunidad, pero hay que acordarse de ir a escribirlos, porque en esos casos a mí me gustó más seguir con lo que estaba y ahora me es imposible recuperar esas teorías que seguramente eran buenísimas. Me parece recordar algo que involucraba a Araceli González, pero hoy por hoy, si me apuran, no le veo la relación.
Seguramente todo tiene que ver con la activación del flujo sanguíneo y la captación de endorfinas. Si me rasco con la suficiente vehemencia capaz que largo la explicación científica completa, pero se los dejo como tarea a ustedes porque ahora se me está ocurriendo otra teoría que tiene que ver con que escribir da sueñito, y que los blogs, aunque ésto ya se sabe, son el opio de los pueblos.
Sobre todo el propio.
No hagan ruido.

13 comentarios:

Luz dijo...

A mi, al contrario!, cuando tengo sueño, me da por rascarme suavemente la cabeza, manías que tiene uno!!...
Saludos y besos silenciosos!, shhhhhhh...

Fer dijo...

Tenga cuidado con la rascada... por ahí se queda pelado.

Si se quedó pelado, siga rascándose, porque el masaje capilar favorece el crecimiento (dicho por Hansen, el famoso masajeador).

Anónimo dijo...

masajes, rascadas, mmm, se podría poner un negocio para gente con comezón. podría ser bien lucrativo.

Paréntesis dijo...

y sì, es cuestiòn de desplazar el punto de conflicto (insomnio) y ya. El origen se convierte en un problema cuya soluciòn es mas o menos sencilla y hasta productiva, por lo que cuenta. besos

Sergio dijo...

(Fer) entre PARENTESIS y a la LUZ de LA LUNA: Lo dicho, una rascada. No lo borro por los comentarios de Uds.
Besos! (a las chicas, a Fer sólo un saludo)

Fer dijo...

Si dijera que me manda un beso y a las chicas un saludo, le diría que deje de rascarse.

Sergio dijo...

No sea prejuicioso, che.

Anónimo dijo...

coincido con luz. Cuando tengo sueño me empiezo a rascar la cabeza como una nena de 2 años y la miercoles con el peinado, mis pelos largos terminan todos revueltos. Y esto me pasa este donde este. No puedo discriminar que haya gente mirandome. Simplemente no me importa. Una tipa sinverguenza...
Otra rascada! =P

Siga rascandose nomas.

Besos!
Ro.

Sergio dijo...

RO y LUZ: A ver si entiendo ¿El sueño les hace rascar la cabeza? ¿O usan el rascado para "llamar" al sueño?
Yo, como mantra (y a ver si puedo describirlo bien), cruzo los pies y paso los dedos del pie derecho sobre el costadito del otro. En realidad es involuntario, y me parece que no produce ningún efecto.
Otra pregunta ¿tiene el mismo efecto si es otro el que les rasca la cabeza? ¿eh, eh???

Ana dijo...

Basta, basta no puedo seguir leyendo...
ME PICAAAAAAAA

besos

Luz dijo...

Primera respuesta: En mi caso, el sueño me hace rascar la cabeza, es el indicador de que ya quiero dormir!
Segunda respuesta: No tiene el mismo efecto, al contrario, se va el sueño! ;0)
Besos!

Ro_© dijo...

Casi casi te diria que Luz y yo bien podriamos ser mellizas.
Tenemos los mismos sentimientos en cuanto a la rascada.

Grande Luz!!!

El profe dijo...

Casi no pude terminar de leer, pues como Ana, hablar del tema o ver a alguien rascarse me produce esa reacción, rara mezcla de solidaria e involuntaria (¡?), bueno, pienso que se halla más dentro de lo correspondiente a los "reflejos condicionados"...pero tu caso es muy especial, puesto que más común es que para pensar unos soben su mentón, otros retuerzan sus cabellos o ¡sus orejas! (sí, tengo un amigo que por esa razón tiene una oreja notoriamente más grande que la otra)...ahora, la "fricción de las zonas genitales" puede indicar presencia no de Musas Inspiradoras sino de ladillas ja-ja , perdón, me puse "rascoso".