lunes, marzo 30, 2009

El Katito

Cuento

El Katito en el fondo es un buen pibe, para mí. Tiene problemas, como casi todos por acá, pero por lo demás es buenísimo. Y es inteligente. Muchos del barrio no estarán de acuerdo con esto que digo, pero es bastante inteligente. A lo mejor es un poco lerdo, pero si lo dejás pensar y no lo atolondrás, el Kato responde bien. Anda con pibes más grandes que él, y lo maltratan, y para mí eso también influye en la forma de ser. En los problemas que tiene, digo.
Manías tenemos todos, por otra parte, aunque no tan feas, Dios mío. Yo, sin ir más lejos, no tomo remedios ni aunque me esté muriendo. Hace muchísimos años que no tomo ni una aspirina y no es que no me enferme, soy normal, pero tengo esa costumbre y no me aparto. Son manías.
Por eso yo le tengo afecto al Chino. El Katito me genera como ternura y por eso a veces le doy o le daba algo de comer o unas monedas para los jueguitos, o lo invito a que vea la tele en casa, calentito, y que tome una merienda decente. Cualquier pibe necesita afecto, y más los de este barrio que se crían prácticamente en la calle. A los padres del Kato nunca los vi: en realidad él vive como a diez cuadras, pero se hizo de amigos acá. Aunque ya dije: amigos, amigos, no. Son pibes un poco más grandes y lo tienen a los cachetazos al pobre chinito. Muchas veces lo toman de punto, le pegan o lo cargan porque no sabe hacer algo o porque es lerdo. Los chicos ya de por sí son crueles, y si encima el otro es un poquito ingenuo se ensañan.
Ahora suena mal que yo diga que el Katito es bueno. Ahora todos se acuerdan de las maldades del chico y de esto último sobre todo, pero eso es porque no entienden nada. Si todos hubieran sido un poco más buenos con el Katito, seguramente no hubiera hecho lo que hizo. Además, y esto lo tengo comprobado, el chiquito hace lo que le hacen a él. Dios mío, ojalá que no sea, pero es. Seguro que es.
Yo siempre traté de aconsejarlo bien. Cuando venía a casa yo aprovechaba y le preguntaba por el colegio, por los padres, y siempre le dije que a los animalitos no hay que hacerles ningún daño, y que si yo me enteraba de que él seguía haciéndoles cosas a los animalitos no le iba a dar más plata ni lo iba a invitar nunca más a comer. Yo pensé que a lo mejor se podía ir corrigiendo, pero se ve que no. Dios mío, ojalá que no sea tan así.
Ojalá que no sea tan horrible. Porque el Katito les pega a los animales cuando le pegan a él. Los maltrata y parece que se burlara de los bichitos cuando los otros se burlan de él.
Si le hizo a la perrita eso que dicen, yo no quiero ni imaginarme, no quiero ni pensar.

24 comentarios:

Barbi dijo...

Me gusta muchísimo la foto del encabezado del blog. Cuando era chica, una noche volvía a la casa de mi abuela-con mis viejos vivíamos ahí-y quedé impactada con lo que ví: una luna de un tamaño colosal se apoyaba sobre el techo de la casa. Sobre todo el techo de la casa. Se veía más grande que la de tu imagen. Cuando se lo emncioné a mi vieja me dijo que la luna era normal, y que era imposible verla de ese tamaño. Mi cabeza, hoy día, aún se sigue aferrando a esa visión tan ilógica. Y en días como hoy, me quedo pensando como una boba en la luna sobre el tejado.

Pues nada, es lo que me vino a la mente.

Sergio Muzzio dijo...

Es una luna de cuento, ¿no? Bueno, los míos no son tan simpáticos en general, pero no perdamos las esperanzas de que meta alguno acorde al paisaje.
A mí también me gustó, los colores y eso.
Suerte para usted que la tuvo en vivo: no les crea a los que se la quieren achicar.
Beso.

solohonestidadbrutal dijo...

No Sergio, eres un degenerado.. has hecho como violador/pedófilo profesional, invitaste al pobre Katito a tu casa engañado, y te lo comiste ah?.. Y el pobre Katito del trauma salió "mamando" perra.. claro, supongo que eso sucede.. xD

Excelente cuento, ese Katito es el típico bobito que todos lo molestan y a uno le apetece "apadrinarlo" o algo.. (pero tu te equivocaste con eso de llevarlo a casa y...)

Saludos..!

Sergio Muzzio dijo...

Oiga, yo no le hice nada. Y tampoco dije lo que le pasó a la perrita... Para serle honesto (brutalmente) es un cuento para que confiesen los lectores.

(Saludos y muchas gracias!)

Apa dijo...

Si dice que le hizo lo que le hacían a él...pueden ser muchas cosas y todas feas.

Me pone triste este relato Sergio, hay muchos katitos por ahí, qué le hizo no importa.

Sergio Muzzio dijo...

Es cierto, todas las posibilidades son feas. El autor es un jodido.
Beso!

El Profe dijo...

Me sorprende el nuevo diseño ¡Muy lindo! ¿Sabes Sergio? Me hace sentir esa agradable sensación cuando, siendo mucho más joven, estaba en la perspectiva de acostarme con un buen libro recién adquirido ¡Ah, que gustito! La acogedora camita, el libro con un mundo de interesantes relatos y toda la noche para disfrutar de ambos....Me atrapaba la lectura y muchas veces sólo la interrumpía cuando la luz que entraba por la ventana era más intensa que la del velador...¡Dichosa juventud!
Tu cuento es muy bueno, con los enigmas de una explicita negación pero la subyacente certeza de la amarga realidad. Un abrazo, amigo.

Sergio Muzzio dijo...

Ey, Profesor! Lindísima descripción de lo que le provoca el "diseño". No busqué eso concientemente, pero bienvenidas las interpretaciones. Y para el cuento también, claro.

DudaDesnuda dijo...

A mí no me vengas con enigmas porque si le hizo a la perrita lo que sospecho, otra que martillo bolita.

Otra cosa, te quedó lindo el Blog, ¿dónde dejo el palo borracho bonsai que traje de regalo???

Besos enigmáticos

Gringo dijo...

Y yo que pensaba que tenía final feliz............
Ah, ta bien! La vida tiene poquísimos finales felices (y encima están mal distribuidos en la sociedad)
abrazo:

gringo

Sergio Muzzio dijo...

DUDA: Acá los borrachos los dejamos siempre por el suelo. Y suelte el martillo, por favor!

GRINGO: Bueno, habría que preguntarle a la perrita, ¿no?
Saludos!

Luz María dijo...

Que lindo te quedó el blog!!, me gustan los colores que tiene ahora.

El cuento me puso triste, pero es un muy buen cuento.
Saludos y un beso.

solohonestidadbrutal dijo...

Oiga Sergio, su intención era hacer un cuento triste o un cuento "feliz"? o que?

La verdad no me pareció un cuento triste, sino algo medio comico o algo asi..

Será porque por donde vivo están acostumbrado a estrenarse con burras?

Sergio Muzzio dijo...

LUZ MARIA: Muchas gracias!

SOLO: Es re-triste, pero cada uno es cada uno.

In-prudencia dijo...

Hola niñito!

Que lindo te quedo el blog =).
Lindo Lindo Lindo!!!!

Y me agrada que pasaste de la foto invernal a la foto veraniega del Sergio pachanguero =)

Oye, un besito.

Me sigues debiendo un libro!

Sergio Muzzio dijo...

Gracias, niñita. Me costó sacarme la gorra de lana. Tanto, que se llevó todo el pelo!

Besos.

In-prudencia dijo...

Jajaja...
échele al culpa a la gorra!

Ana (versión mamá) dijo...

Sabe que entré 2 veces al blog, porque pensé que me había equivocado. "Donde está el muchacho de la gorra?" pensaba, jajaja

Muy linda toda la decoración :)
El cuento me tuvo en vilo hasta el último segundo, esperando a que gire la historia y terminara bien. La próxima capaz!
Besos

Gustavo dijo...

Sergio,
acabo de aterrizar en tu blog, no me preguntes como llegué aqui, en la web uno nunca sabe.
Comienzo a leerlo y me enganché. Tal vez porque somos vecinos (también soy de San Martín) y pueda encontrar historias comunes. Pero esto aun es prematuro.

Un abrazo

Gustavo

Sergio Muzzio dijo...

ANA: ¿Sí, no? La próxima pongo algo con final feliz, prometido.

GUSTAVO: ¿Eso que tiene puesto es la camiseta de Argentinos? Hm...va a ser difícil encontrar coincidencias. Además, detesto a toda la gente de San Martín, incluyéndome. Pero adelante, vea lo que puede hacer.
(Abrazo y bienvenido)

Gustavo dijo...

Sí, soy del Bicho y con orgullo...
No entiendo tu problema con los Sanmartinienses (creo que se escribe así), tal vez algún día me lo puedas explicar.

Un abrazo

Sergio Muzzio dijo...

Talvez algún día salimos en una cita o algo, y luego vamos a mi apartamento y te lo explico bien..


xD (broma men)

Sergio Muzzio dijo...

No boludeen, che.



Gustavo: Todo bien con San Martín y su gente.

Anónimo dijo...

Me gustó mucho el cuento, ilustra bien aquello de que la violencia sólo genera más violencia y la esperanza de creer que todas las personas en el fondo son buenas. Saludos, sigue escribiendo!